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18 de abril de 2017

Mi primer champú sólido: cabello graso.

Buscando la solución perfecta para hacer champú sólido con el procedimiento del jaboneo con sosa... me obsesioné en leer y leer ...buscar y leer... pero con sosa es casi misión imposible, pues tras un par de intentos por mi parte,  tantos comentarios leídos en tantos blogs y webs por el mundo con la misma experiencia, y con el mismo resultado en varias compras a diferentes jaboneros, me convencí que era misión imposible conseguir un aclarado decente con un resultado decente (lo contrario a mate) y no apelmazado una vez seco. 

Ojo! que hablo por mi experiencia... Si alguien conoce la fórmula exacta para hacer un buen champú con sosa que me la pase, por favorrrrr! Aunque ya encontré otro modo que explicaré a su tiempo, me gustaría conocer una que fuera con la técnica de la sosa.

También es verdad que cada persona es un mundo y por ello, cada pelo también... pero en general, los de sosa no son agradables de usar ni el resultado es genial como se dice en todas partes, por muchas semanas que lleves usándolo, desde luego, al cuarto lavado todo sigue igual...y ya llegas a la semana, justamente porque o te vuelves a lavar el pelo o no sales de casa sin correr el riesgo de que te tomen por .... guarrilla que no se ducha...

El "problema" está en el ph. La razón, más bien, es que no todo nuestro cuerpo tiene el mismo ph y no se puede evitar. A veces no hay inconveniente porque las distintas zonas toleran ph más altos o más bajos y la piel lo restaura en poco tiempo al ph que necesita esa piel en esa zona concreta, pero los jabones elaborados con sosa son muy alcalinos que para el cuerpo valen (si no eres peluda o peludo), pero el pelo por ejemplo, es mundo aparte, es más ácido y por mucho que me lo aclarara con vinagre puro o rebajado, no me acababa de gustar su uso. Ni los míos, ni los comprados. 

Insisto que en el enjabonado dan gusto, pueden ser muy espumosos y agradables, pero decepcionan en el aclarado y en el resultado una vez seco el pelo. 

También os habrá pasado que a los hombres con pelo en el resto del cuerpo y que no se depilen ni na (como el mío) puede que no les guste usar los jabones artesanos para la ducha o baño, precisamente porque no les da buena sensación por culpa de esos pelos que tienen, ya que por la alcalinidad del jabón, las "escamas" o cutículas que forman la superficie del pelo se quedan abiertas y por tanto, dejan el pelo áspero. 

Para que al tacto se vuelvan sedosos, suaves, agradables... hay que acidificar, para cerrar esas "escamas",  y por ello se suele recomendar el aclarado con algo que aporte acidez, normalmente vinagre rebajado con agua, o zumo de limón.

A mí, personalmente, no me gusta. Adoro estos jabones, pero en mi pelo no me han gustado. Tenía que encontrar algún truco mejor que el usar vinagre en el aclarado. Y el ponerme a exprimir limón antes de cada ducha... pos como que no...

Seguramente muchos ya sabréis de todo ésto pero ...por si lo lee alguien que está empezando, les vaya por delante. Así aprendí (y aprendo) yo también, leyendo las experiencias de otros.

Y vayamos al quid de la cuestión: mi primer champú.




El primero de los míos estaba genial de olor y de aspecto, aunque los veáis feos a mi me parecen BELLÍSSSSIMOS,  pues se parecía totalmente al único que me gustó de principio a fin, era uno de los comprados (aunque caro$) pero más tarde comprendí que tenía "truco": no estaba hecho con sosa. IM-PO-SI-BLE.






Al mío, por mucho ácido cítrico que le echara posteriormente para mejorarlo en su ph al rebajárselo, al final se quedó blandengue a tope , debo decir que era la primera vez que usaba el ácido cítrico, y me pasé con el agua... se preveía un desastre de experimento.

Pero cual fue mi sorpresa que con varias semanas de secado, al final tras un par de meses se quedó ideal, superduro y seco. 

Y llegado el momento de hacer la prueba hacía mucha espuma también pero... al aclarar, todavía le faltaba mejorar...



Como salieron varias piezas, no iba a echarlos a perder pues les metí cositas buenas y había que reciclarlos de algún  modo, aprovecharlos. No me rendí, aunque estuve cerca.


Pero volvamos a los principios....

Mi genial idea fue la de elaborar un jabón sólo de aceite de coco, ya que éste es el que le da al jabón la propiedad de ser espumoso (entre otras cosas), los jabones de coco dan mucha espuma hasta lavando con agua de mar! Así que... mi solución estaba por ahí... no andaría mal encaminada...   Eso creía yo.


Los jabones-base de coco 100% a 0% de S.E.
No son monos? Dan ganas de comérselos!




Además, una vez curado éste, luego todo sería coser y cantar. Rallarlo, enriquecerlo según la finalidad, y usar en 2 días una vez seco. Más que fácil y rápido!  Pero verás, espera que te cuento...

Pensando en hacer jabón de coco 100% sólo buscando su espuma, tan deseada en cualquier jabón que se precie, lo elaboré con 0% de sobre-engrasado. Ahora lo elaboraría con un 1 o 2 % para aprovechar al menos algo de sus propiedades que para el cabello el aceite de coco es ideal.




Una vez curado, lo rallé en virutas finas, las más pequeñas, y le eché mogollón de cosillas buenas, pensando en el cabello graso de mi hijo adolescente:

- 1 pastilla y media de jabón de coco (aprox. 150 grs)
- 3 grs. aceite borago (borraja)
- 2 grs. aceite germen de trigo
- 2 grs. jojoba
- 2 grs. aceite sésamo
             +
- 2 gotas ae salvia
- 2 gotas ae romero
- 1 gota ae menta
- 1 gota ae anís
- 1 gota ae geranio
             +
- 10 grs. extracto líquido de ortiga
-   5 grs. extracto líquido de manzanilla
-   2 grs. extracto líquido de ginseng
             +
-  6 grs. polvo ortiga blanca
-  2 grs. polvo hipérico seco
             +
-  5 grs. arcilla verde
-  5 grs. arcilla Rhassoul
-  2 grs. arcilla blanca
-  2 grs. arcilla roja
             +
-  4 grs. aroma limón (alimentario)




Qué os parece? anda que no metí todo lo que pillé a mano...pffff.... algunas cosas como el ginseng y el hipérico lo eché porque mira, los tenía por allí envejeciendo y antes de caducarse...

Pues el caso es que el enjabonado genial. Pero al aclarar, fatal. Plof! mi gozo en un pozo.

Intenté rebajar el ph tiempo después, para volverlo más ácido. Rallé una de las primeras piezas, ya enriquecidas, y añadí ácido cítrico; y una vez mezclado, enmoldar y volver a esperar que seque y se ponga dura la pastilla. Pero que no. 

Fui echando demasiada agua con el ácido cítrico mientras medía y controlaba los ph y... que se quedó blandengue por más que pasaban los días y las semanas. Tras un par de meses la pinta mejoró. Claro, se evaporó la agüita y ya se fue volviendo sólido perfecto.

Y no estaba mal al uso. Enjabonado genial, excelente de 9 en espuma, notable de 7 en buena sensación en el aclarado y notable de 8 para el resultado final con el pelo ya seco... No fue tan mal, verdad? Comparado con los hecho de sosa al completo, debo decir que quedaron muy bien. Pero aún había que mejorarlo. Había que buscar el 10   :)




En la foto superior se aprecia la diferencia de mi primer jabón original, con trocitos de jabón de coco blancos, con la mejora posterior. 
El más tosco e irregular y mate es el que tanto tardó en secar una vez le añadí el ácido cítrico para mejorarlo.



Era cuestión de tiempo encontrar en Google la respuesta, la solución, el truco de ese jabón que compré y que fue el único que me encantó de tantos (no tanto su precio pero me conformé al ver su buen hacer). 
Tanta espuma... tan buen olorcito a hierbas... tan duro sin inmutarse con los usos... tanta duración... aclarado perfecto... cabello secado perfecto... ideal de la muerte, suelto y libre al viento y al secadorrrr.... hmmmm....

Y lo encontré!

Pero éso... éso es otra historia! shhhh.....

No te la pierdas! Nos vemos en la próxima entrada!    ;P







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