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10 de enero de 2015

Una manualidad jabonosa.

Tenía unas fotos olvidadas y las rescaté. Mirad cómo me divertí...

Esculpí esta tortuga en una pieza de jabón. Como tenía que ser algo decentemente grande, empleé un taco de jabón de lavar ropa. Tenía dudas pero creo que salió bastante bien.

El destinatario era una sobrinita que va a la clase de "Las tortugas" y como estaban haciendo un trabajo sobre el aceite de oliva y mi cuñada pensó en mis jabones, se me ocurrió intentarlo. No tenía moldes de tortugas, así que... la creatividad al poderrrr....

Espero les gustara al resto de la clase :)




Creo que quedó simpática, no? Me preocupaba que tuviera expresión triste o extraña,... jjajaja...



Como soy tan pesada de meticulosa y perfeccionista, me atreví hasta con darle realidad en la barriguita. Qué opináis? Lo conseguí? :P



Sólo con la ayuda de un pelapatatas que podéis ver en la primera foto. Lo que dijo Miguel Angel (el de la Capilla Sixtina) era cierto... en una roca hay una obra de arte, hay una escultura, sólo hay que quitarle lo que le sobra ;)
(Así le recuerdo yo, mirando esa roca, cuando me miro al espejo... esa chica delgada y esbelta está por ahí debajo... ay, si pudiera quitarme con un pelapatatas lo que me sobra....jejejje...)


Es más, me animé y  esculpí varios huesos de jabón jejejeje.... aprovechando unos restos alargados de ese jabón de lavar ropa, ya que es más seco y duro que los que suelo publicar, lógicamente. 


Los del blog no servirían, demasiado blandos por su sobreengrasado para mimar la piel. Los de lavar la ropa no sólo no tienen sobreengrasado (aceites extra) sino que se le quita al máximo con un sobreengrasado supernegativo  (si usáis la calculadora de saponificación).





Y mirad qué curioso el resto que quedó aquí, no os parece una bota?  :)



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